miércoles, 3 de junio de 2015

Cuando el teléfono móvil deja de ser un juguete para los niños.



¿Qué niño menor de dos años, no cuenta con teléfono móvil entre sus juguetes? Algunos poseen canciones, otros dicen las letras cuando aprietas sus botones, pero en cualquiera de los casos, los niños rápidamente aprenden cómo se utilizan mucho antes de aprender a hablar.


Cuando nos referimos al término "Nativo digital", hablamos de niños que nacen en un entorno rodeado de tecnologías, y que éstas afectan sus vidas a todos los niveles. Si discutimos cuál es la edad adecuada para abandonar el móvil de juguete con el que tanta gracia nos han hecho y pasar a tener un teléfono móvil de verdad, probablemente podríamos perdernos, en función de los criterios a favor o en contra que utilizásemos para elegirla. De hecho probablemente cualquiera de nosotros encontraría argumentos adecuados, tanto entre los "a favor" como entre los "en contra". Sin embargo, quizá lo realmente necesario es el establecimiento de unas normas para el uso del mismo, que se hacen imprescindibles en la edad adolescente.


Cuando nos referimos a normas, se trata de concretar al máximo aquellas situaciones y horarios en los que se permite o no se permite el uso del teléfono móvil, y por tanto, nosotros como padres, debemos incluirnos en el cumplimiento de las mismas. Por eso, es importante meditarlas, reflexionarlas y por qué no, negociarlas con nuestros hijos.

Para ello, os propongo unos sencillos cuadros que pueden facilitar esta difícil tarea:

El primer cuadro se dirige a la reflexión personal del adolescente. El reflexionar sobre cuáles son para él las normas justas a establecer, así como las consecuencias de su no cumplimiento, facilitará la posterior negociación, a la vez que se siente partícipe de una decisión que de lo contrario le viene siempre impuesta:





Normas que creo que debo cumplir
Consecuencias que me parecen justas si no las cumplo
Móvil





Ordenador





Consola





Otros







El segundo cuadro va dirigido a la reflexión conjunta de los padres. El objetivo es precisamente el de unificar criterios entre ambos, con el objetivo de evitar posibles "grietas" que favorezcan el no cumplimento de las normas:




Normas que creemos que debe cumplir
Consecuencias del no cumplimiento
Móvil





Ordenador





Consola





Otros






Una vez llevado a cabo el ejercicio de reflexión por todas las partes por separado, se pasa a la fase de negociación, tercer cuadro, en la que se deciden conjuntamente las normas que se van a establecer, así como las consecuencias que el no cumplimiento de las mismas, pueden suponer:




Normas resultado de la negociación
Consecuencias del no cumplimiento resultado de la negociación
Móvil





Ordenador





Consola





Otros






Las normas deben ser muy concretas, y especificar al máximo aspectos que puedan llevar a discusión. El objetivo se dirige a aplicar las normas evitando enfrentamientos, pasando directamente en el caso de no cumplimiento, a la aplicación de consecuencias que previamente se han pactado. Favorece un clima familiar más tranquilo a la vez que regulamos el uso de determinados dispositivos. 

¿Te atreves a negociar?