jueves, 10 de diciembre de 2015

La gestión de las emociones



Cada día tengo mas clara la importancia de la gestión de las emociones en la vida adulta. De hecho, quizá sea este aspecto el que marca la diferencia entre las personas "felices" y las "infelices", por no decir, que  su buen manejo se sitúa en la base de cualquier tipo de éxito (bien sea este personal o profesional).


Afortunadamente, cada vez disponemos de mas información en relación a la importancia que el conocimiento de las emociones y la gestión de las mismas, tiene sobre la educación de nuestros niños y adolescentes. En este sentido, cada vez estamos mas habituados a escuchar conceptos como "tolerar la frustración", "manejar el estrés", "autocontrol", "gestión de emociones negativas"... 

Sin embargo, ¿somos realmente conscientes de su gran impacto en nuestra vida cotidiana y del valor predictivo que esta "asignatura" tiene sobre la vida adulta de nuestros hijos? Quizá sea un punto a tener en cuenta en el diseño del "siguiente plan educativo"...

Este fin de semana, he podido disfrutar viendo la película "Inside out", con cuyo trailer comienzo esta entrada. Comparto con vosotros este recurso para pequeños y mayores, que nos llevará a reflexionar sobre el funcionamiento de nuestras emociones, a identificar su gestión como algo básico en nuestra vida, y desde ahí, otorgar a su trabajo el valor y la importancia que requiere de cara a la educación de nuestros niños. Quizá sea tan importante como aprender a leer... Si es así, ¿por qué no nos podemos imaginar un niño que no sepa leer, pero sí un adulto que no sabe controlar su ira?, ¿Cuándo debemos comenzar a aprender la gestión de nuestras emociones?, ¿No deberíamos prestarle mas importancia con nuestros niños?

Comparto esta estupenda película con vosotros como recurso para poder comenzar a trabajar esta asignatura con vuestros hijos. Sus protagonistas son las diferentes emociones que trabajan dentro del cerebro de una niña de 11 años.  ¡A mí me ha encantado!

jueves, 3 de diciembre de 2015

¿Qué clase de padre quiero ser?



Hace unos días llegó a mis manos la imagen con la que abro la siguiente entrada. 

Cuando decimos que una imagen vale más que mil palabras, es justo lo que engloba la sensación que tuve al verla. En ella se representaba a la perfección las ideas que por mi cabeza han ido rondando durante el último mes.

Además de psicóloga que trabaja con niños y adolescentes, soy madre de un niño y una niña de 3 y casi dos años respectivamente. Siempre he sido una persona muy organizada y creo que por una parte, esa virtud contribuye al éxito en mi trabajo con muchos de mis chicos a nivel profesional. Sin embargo, cuando te conviertes en madre y profesional, y siempre por ese orden, la palabra "organización" adquiere un nuevo significado y valor consciente en tu vida. Ahora bien, las personas que somos organizadas, encerramos al mismo tiempo cierto nivel de obsesión (he de reconocerlo), que se puede convertir en un arma de doble filo.

Empiezo por el principio: 

A lo largo de estos tres últimos años, en los que me he convertido en madre además de profesional, la sensación de felicidad ha venido acompañada de un enorme caos, en cuyo círculo a veces vicioso, he tenido que ir aprendiendo. Yo, que todo lo controlaba, y de hecho en ese nivel de exigencia basaba la clave de mi éxito profesional, tenía que aprender que el control excesivo se podía convertir en mi peor enemigo.

En este proceso, he podido comprobar, que la necesidad de control de todas las situaciones, encierra necesariamente una falta de autocontrol interno que se refleja con aquellos que mas necesitan de tu "cordura". En estas reflexiones me encontraba, cuando leí el siguiente post, que comparto aquí, por si pudiera tener el mismo efecto que su lectura tuvo en mí:

http://familias.com/ser%20padres/importante-deja-de-gritar

A partir de ese momento vi clara la conclusión a la que llegaba día tras día de reflexión, en la que algo interno se estaba moviendo en mí y a lo que debía ofrecer respuesta de alguna manera. Tengo claro qué clase de profesional quiero ser, y llevo muchos años trabajando en ello. Ahora que soy nueva en el papel de madre, (solo llevo 3 años), me toca reflexionar sobre qué tipo de madre quiero ser, y también, lo tengo claro.

Pues bien, manos a la obra, no sólo basta con tenerlo claro. Decidí poner en práctica un método que tantas veces he utilizado y he recomendado utilizar con mis chicos a nivel profesional. Decidí llevar a cabo un registro diario en el que cada noche anoto, tras meter a los niños en la cama, si durante ese día he sido capaz de evitar la falta de autocontrol por motivos irrelevantes. El hecho de registrarlo cada día, permite ser consciente del objetivo, relativizar determinados momentos, y felicitarte por tus éxitos y evolución progresiva. Al mismo tiempo, es importante ofrecerse determinados "premios", por los logros obtenidos durante la semana. A mí me está funcionando, ¿os atrevéis a probarlo conmigo?

Aquí os dejo un enlace a hojas calendario mensual que se pueden imprimir en las que se puede llevar a cabo el registro. ¡Colócala donde prefieras y comienza!

http://www.vertex42.com/es/pdfs/1/calendario-2015.pdf


Es importante que las veces que perdamos el control, (que las habrá), anotemos el motivo por el que lo hemos perdido. El hecho de anotarlo y visualizarlo ayuda a que la siguiente vez no le demos la misma importancia. Y por supuesto, permítete equivocarte y aprende de ello, recuerda que estamos trabajando el autocontrol interno, y para ello quizá debamos dejar de controlar aspectos externos que por supuesto, tienen menos importancia. Mira la imagen con la que comenzábamos al principio y pregúntate, con qué dos opciones te quedas de las tres. A partir de ahí, comenzarás a tener mas claro el tipo de padre que quieres ser.

 ¡A trabajar en ello!